Hoy volví andar por toda la habitación tocando con algo de curiosidad veloz las paredes,
suelo y techo para ver si encontraba la puerta de entrada, pero me entretuve nuevamente por
la estructura inventada que doy por vida a mi vida; sigo aun en el intento pero se me olvida que
estoy buscando la puerta de entrada y para que la quiero si al parecer no deseo salir de aquí;
subo, bajo, ando de rápido o despacio según el ansia del día a día;
se que algo busco afuera o me espera algo, alguien, la amplitud a lo mejor del vacío.
Ahora la pregunta es:
¿soy real y buena si invierto la estructura y lo que cobija me desviste y viceversa?.